lunes, septiembre 29, 2008

¿Y AHORA QUE?


Se necesita algo como el retorno de una esperanza que la ciudadanía ha esperado: el que un gobernante les diera casi todo para que se ganará el afecto; es importante señalar que el triunfo logrado el día 28 de septiembre, en decirle SÍ a la nueva constitución (los exists polls hablan de un 65 al 70%, cosa que no cambiará de manera radical con los resultados oficiales dados por el TSE), ha sido relevante, en el aspecto que todo lo que se ve y se siente es fundamental para el avance de la "Revolución Ciudadana", ¿Y ahora habrán perdedores?, tal vez no al inicio, pero como he sostenido, las decisiones que la gran mayoría ha tomado a lo largo de la historia han sido de errores más de aciertos, ¿Será este otro desacierto?, pienso que, como van las cosas, y con la gran cantidad de recursos que se van a desprender, con los "eternos partidócratas" que estarán en el gobierno, con la gran cantidad de "bocas" que hay que sostener, la demagogia a ultranza de este gobierno y el hecho de que se van a ajustar cuentas a los que son "retardatarios" (suena más bien a perseguirlos), pues creo que no, ya que el hecho de que, legítimamente y legalmente se haya logrado un triunfo en las urnas, esta, a mi pensar, empieza a perder bastante credibilidad, no por el hecho de que ahi se decide los temas como la aprobación de dicha Carta Magna, sino de quienes la aprueba, el mismo presidente Correa reconoce que es gracias a gran parte de las obras (sino todas), que la mayoría se ha manifestado a favor del SÍ, ya que jamás ha tenido un proyecto serio de gobierno de largo alcance (y se lo muestra con estar en campaña desde el día que inicio su período de gestión), y que le ha permitido seguir sosteniendo el poder hasta el mes de febrero cuando sean las elecciones a todas las dignidades populares.

El momento en que le llegó trabajar es desde hoy, ya no habrán excusas de niño de que los otros no me dejan o cosas así, ya que va a tenerlo todo a su favor: Asamblea Nacional (Congreso), Corte Electoral, Función de Transparencia; y sería risible lo mencionado primero.

Ahora bien, ¿Realmente gobernará Correa con los grupos retardatarios que lo rodean?, parece que el momento de su gloria a llegado, y como parece ser, su oportunidad de revanchismos les llegó. Ciertamente ya habrá la oportunidad de verlos en acción a los opositores de como se arman, ya que se les viene la "aplanadora" (como en los mejores tiempos), rediseñada legalmente (ya que antes era ilegal); legitimada (por un pueblo sumido en un oscurantismo mental gracias a los garroteros que apoyaron el SÍ y no se bajan de la camioneta), a los movimientos (NEO) que han logrado captar un poder que el pueblo jamás, a pesar de su escaso (nulo diría yo) nivel de preparación, les ha otorgado. Así es la real politik en este país, el limitar a los buenos con el SÍ y a los malos con el NO, limitar esa visión maniquea de las cosas. Lamentable, a eso se ha reducido el debate en todo el Ecuador, no es de sorprenderse la nefasta propaganda (que continuo después del jueves 25), de parte y parte, al nulo aporte de ideas, más bien a usar la imagen como método de llegar al ciudadano común (lo cual no es criticable, pero se lo mal usa), ese ciudadano común que tiene dudas y que, en la práctica, no ha leído la Constitución que se aprobó la 28 de septiembre con el respaldo (según encuestas a boca de urna), con un 65 a 70%, según la mayoría de los sondeos. Oportunidad pérdida, oportunidad de decirle a la gente la real politik de lo que va a regir en su vida diaria, pero es lógica la reacción de las personas, ellas, sin trabajo, el resto no les interesa, pero se llegó a establecer una constante nefasta para un país: el falso dilema. Este es un buen negocio, especialmente cuando en las tarimas las masas se guían por lo barato y lo fácil; y cuando los pobres pagan los platos rotos de la ineptitud de los gobernantes, huir o esconderse es una buena opción, lástima, como he expresado, se perdió una gran oportunidad, nos merecemos con justicia todo lo que pasamos.

Veremos, como dije, si empieza a gobernar y deja de lado sus excusas de niño, ya es hora de ver que es lo que realmente desea para este país y si su idealismo toca tierra, ya que las utopías suelen ser engañosas, y el perjudicado al final es el pobre, que es el que tiene la esperanza de días mejores, que es lo que ofrece esta nueva Carta Magna.


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