jueves, octubre 15, 2009

DE LA GLORIA A LA DECEPCIÓN EN LA SELECCIÓN ECUATORIANA 2009.


Es fácil construir, pero es mucho más fácil destruir lo hecho; en el caso concreto, la selección ecuatoriana de fútbol toco el cielo y el infierno gracias a su nula capacidad de definición.

En casi todas su líneas, la selección es muy superior a muchas selecciones sudamericanas: en defensa se tiene a un legionario que se entrega como Iván Hurtado; en el medio esta un jugador que en la liga local a demostrado fortaleza y temperamento como Fernando Hidalgo; en el lado derecho se tiene al que se considera el segundo mejor jugador en su puesto, me refiero a Luis Antonio Valencia. Esta selección tenía la capacidad necesaria de luchar jugando hasta el final sin acusar desgaste, debido muy particularmente por el hecho de que la mayoría de los jugadores juegan en la altura, y cuando estos van al llano juegan con bastante "pulmón", sin embargo, en la delantera se pago caro por la incapacidad de Cristián Benitez, particularmente, de no ser capaz de definir ante situaciones que se consideran extremadamente fáciles: ante Brasil y Paraguay, partidos claves jugados en Quito, erró aproximadamente 10 oportunidades el solo; ante Uruguay desperdició claramente 2 opciones (de 3), que hubiera cambiado radicalmente la situación final de las eliminatoria, en la cuales Argentina, de la mano de Diego Maradona, clasificó venciendo en Montevideo a Uruguay por la mínima diferencia.

Pero, ¿Solo es culpa del delantero? El culpable sin dudar es la Federación Ecuatoriana de Fútbol que no asumió el momento relevante que estaba pasando el fútbol ecuatoriano y contrata a Sixto Vizuete-cuyo mayor logro fue la medalla en los juego panamericanos de hace 2 años-quien no tuvo la capacidad técnica necesaria y el liderazgo que inclusive fue cuestionada por 2 jugadores ecuatorianos en su momento; también se notó su incapacidad en el momento de los discursos: cuando le toco dirigir su primer partido ante Francia en un amistoso, el dijo que iba a perder por la mínima diferencia, ¿Como puede asumir un liderazgo u obtener respeto si dice que van a perder por la mínima?

La afición en Quito en la derrota ante Uruguay hubiese sido el momento de pedir los cambios necesarios, pero asumieron una posición de Penélope: esperar hasta ver que viene, irónicamente, fue el poco impulso de la misma afición (¡cuanta diferencia el empuje que tiene la hinchada del Barcelona S.C!) que fue hasta el minuto 40 del final del partido cuando coreaban el "si se puede" cuando debía haber sido desde el inicio.

Lo bueno es que hay recambios generacionales necesarios para poder afrontar las próximas eliminatorias, con un cambio en la dirección técnica y si es posible, un cambio en la estructura dirigencial, quien ya cumplió su ciclo, pero es el momento de pensar en grande, y no sólo pensando en la pérdida que abarca no solo el económico, sino el social y el cultural que implica no ir a un mundial.
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