viernes, octubre 15, 2010

¿LIBERAR A LA SOCIEDAD DE LA RELIGIÓN O LA RELIGIÓN DEBE LIBERARSE DE LA SOCIEDAD?


Mis pretensiones son extremas, pues, como muchos conocen, la religión como institución social ha abarcado más sectores de lo que uno puede imaginarse, sin embargo, la Sociedad humana se ha prestado para dicha alienación social, probablemente es que necesite escudar sus miedos en un lugar común determinado; esto agrava muchas cosas, y una de ellas es que a los jóvenes se los criminaliza sutilmente debido a su deseo de tener una educación libertaria y laica donde sus derechos sean respetados (los naturales y los consagrados en ley); muchos de estos jóvenes, al no tener dicha educación, manejan mala información de cómo deben manejar su vida y cometen muchos actos indebidos a los cuales muchos sectores los discriminan por ese simple hecho, sin medir el grado de estos que, al ser "olvidados" por dicha Sociedad, el Estado no genera (particularmente en estados latinoamericanos) políticas públicas claras, lo que es peor, no define lo que es ser joven (lo cual agrava el problema para la definición de dichas políticas), logrando ignorar la problemática de este sector importante y dando protección a cánones caducos y obsoletos por parte del Estado que poco o nada sirven para el desarrollo de una Sociedad democrática e igualitaria, que debe ser aquella que debamos desear todos y cada uno de los ciudadanos de una nación.

El Estado excluyente que sigue rigiendo en el Ecuador es demasiado conocido por todos, no es cuestión de que un gobierno desee lograr cambiar las cosas, pero solo enfocadas al ámbito político - social no ayudan únicamente a las personas; ciertamente los logros en esta materia son reconocidos por el amplio espectro en el cual todos estamos incluidos sin importar su diferenciación en estas áreas, pero excluir lo religioso, sabiendo la importancia que esta área a tocado dentro de la sociedad ecuatoriana, es desconocer ampliamente su capacidad de manejar a las masas ciudadanas que aspiran un cambio real en su formas cotidianas de vida, pues, como se sabe, esta institución tiene una capacidad tal de hasta llegar a normar las conductas de los individuos (y en esto debo ser insistente), se manipula la capacidad de conciencia de los mismos, a veces con intereses protervos que pueden provocar que las relaciones e interacciones personales se modifiquen a tal grado que llegue a alienar a ese grupo de ciudadanos (individualmente hablando).

La religión, se ha demostrado con hechos, forja todo un público dispuesto a seguir un conjunto de normas específicas que tienen por noción ser respetadas (Como en cualquier institución), pero, ¿No ha sido mancillada y destruida la moral y la ética de los ciudadanos cuando esta termina dirimiendo las cuestiones de interés mayoritario de los mismos ciudadanos?, Era cuando en el 2006 Álvaro Noboa cometió el error de su vida: tener una Biblia en mano y usarla como medio de expiación pública para demostrar su "interés" por los ecuatorianos (Como es lógico, no es capaz de hacerlo sin ello tampoco), pero es la religión la que ha destruido los procesos que debían haberse manejado para el desarrollo de este país; solo observemos como se sigue apelando a la "moral" para no mostrar las víctimas que sufren por los abortos mal practicados, en ignorar el alto grado de drogadicción y alcoholismo en los jóvenes, destrucción de las familias, etc. Todo esto tiene su origen en el Colonialismo que, aupado desde las altas esferas religiosas (Con la tribuna eclesiástica conocida como Inquisición  como "Medio para solucionar la herejía"), la pobreza de toda una población ("Los pobres serán los que heredarán la tierra"); pero mi admiración a aquellos que desterraron esos compromisos canónicos que nada bien le hicieron a sus naciones (Naciones donde se desarrolló el capitalismo, y no esto que dicen que es), pues lo que se vive en los países tercermundistas (atrasados), puede ser cualquier cosa, menos capitalismo; capitalismo que sigue siendo rechazado por los sectores recalcitrantes y que la mayoría de la población rechaza, sin saber que es (por lo menos).

La sociedad ecuatoriana es una sociedad llena de mitos y tabúes, los cuales nos han encerrado en ese molde en el cual "todo se debe hacer de acuerdo a..." ¿Acaso no es la sociedad de individuos la que deba decidir por sobre cualquier cosa pública y privada que afecte a sus intereses y no la cuestión del dilema "a Dios o al Diablo"? ¿Es correcto permitir que sean otros, cual pastores, decidan que hacer con el destino de la sociedad?; no hablo de "soberanía del cuerpo" o cosas por el estilo, la soberanía es un chiste si se considera que la "sociedad" es formada por seres sociales y dependemos el uno con el otro, pero vivimos en esa sociedad del egocentrismo, esa sociedad que apela a esa falsa (y gravísima) idea de que el otro solo sirve a mis intereses si está conmigo, sino es mi enemigo, es esa sociedad que, amparada en esta ambigüedad , la que sostiene a esos tótems momificados que representan la religión, que solo espera el o los momentos importantes para resaltar la importancia de una unidad que solo les es conveniente cuando sus intereses están en peligro, le es conveniente dicha unión y esa idea de que son salvos cuando se les toca sus canonjías o sus privilegios, pero se olvidan de esa sociedad cuando un grupo (como el enunciado arriba), pide mayor apertura (no tolerancia) a nuevas visiones que puedan ser de utilidad para nuestras libertades y para la democracia en general...


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