lunes, diciembre 10, 2012

Brasilia, el legado de Óscar Niemeyer a la sociología urbana.


Ha fallecido Niemeyer, a los 104 años de edad, y sin duda los aspectos más destacados que bien se pueden señalar es su rechazo al sistema lineal dentro de lo natural, el cual lo concibió contra natura; en esta visión de esa nueva forma, que no solo es de estética, la multidimensionalidad de su forma de ver es muy adelantada: en tiempo en donde todo se veía "desde un punto de vista", él hizo realidad esa visión del mundo, en  donde las formas circulares le daban vida a toda creación, en  este sentido, la urbanística que se estableció en Brasilia rompió con el paradigma establecido en ese entonces, sino que revolucionó el mundo de esa época. 

Inspirado en Le Corbusier (quien fuera su maestro y uno de los íconos de la Carta de Atenas de 1933), Niemeyer condujo a un nuevo derrotero en la convivencia social, pues tenía claro el escenario de que una ciudad debía ser planificada para que fuera funcional a sus principales principios: hábitat, campo laboral, circulación y esparcimiento (y como condición "especial" del legado histórico que cada ciudad tiene), venciendo el prototipo que mantenía el sistema de ese entonces. La tipología weberiana establece ciertas formas de dominación "no legítima" y el estilo que dio forma a la nueva arquitectura moderna sin duda se alejó de manera diametral.

Todos estos mencionados de unau otra forma han moldeado las ciudades de esa época, y  cuyas formas, por así manifestarlas, siguen vigentes; pero el  proceso funcional y simbólico nos lleva a que las mismas establecida por Niemeyer no solo sea visual: en el primer caso, alejar de la metrópolis las Funciones del Estado brasileño hacia el centro (cuyo presidente de esa época, Jucelino Kubitschek conocía de que en una huelga, la más mínima, influía en las decisiones de gobierno), le da el marco de referencia de una Ciudad - Estado, como símbolo no solo de poder político, sino de eje central del  ejercicio del poder social y cultural (en particular este último caso), para que dichas acciones no se vean "matizadas" por algún carácter de hecho que se diera en ese entonces;  por otro lado, la arquitectura revolucionaria (y así reconocida por muchos(as), ofrece al residente y visitante ese confort,  esa sensación de que el  desarrollo no solo se ha ejecutado en el plano de lo urbano, sino que el proceso mismo ha estado inherente al desarrollo de la sociedad civil en sí, y cuyo crecimiento poblacional, como naturalmente es, ya ha generado nuevos debates en torno a seguir desarrollando estos proceso en pos del mejoramiento del entorno social que día a día está en perfecto cambio.

Un  legado que, incluso, lleva su marca en la  "Nueva Carta de Atenas" del 2003, con la visión de la "ciudad conectada", "la ciudad multicultural o para todos", "la participativa", ¿No es acaso el siguiente paso del desarrollo de las 4 premisas fundamentales que se establecieron en 1933 y que dan forma y función a la ciudad planificada de Brasilia? Esta ciudad parte como modelo, medio para el desarrollo del entorno social para el cual, la sociología sigue encaminada en su búsqueda de como y para qué el hecho en sí;  también Niemeyer nos da esa pregunta que sigue sorprendiendo ¿En qué se inspiró para el diseño del Patrimonio Cultural e Histórico de la Humanidad en 1987.

La arquitectura y la sociología (urbana, en especial), siguen en ese derrotero de buscar una sinergía para que el Medio Ambiente, el Arte y la Sociedad humana vivan cumpliendo su función lógica de convivencia, Niemeyer ya nos legó eso, seguir su inspiración es nuestro compromiso con la Humanidad.

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